Por: Maikol Sánchez
San Juan de la Maguana, RD. — La Policía Municipal de San Juan no andaba en sintonía de cuentos y le dio un fuetazo a la inseguridad. En un operativo relámpago, las autoridades desalojaron por segunda ocasión a un ciudadano conocido como «Henry», quien se había adueñado del espacio público construyendo una habitación improvisada con tablas y madera debajo del mismo Puente de la Mesopotamia.
Lo que a simple vista parecía un refugio de una persona sin techo, terminó siendo un verdadero dolor de cabeza para los comunitarios. Al momento de la intervención, los agentes no solo desbarataron los paneles de madera, sino que encontraron un arsenal de armas blancas que dejó a más de uno con la boca abierta.
Eso era una cuna de delincuentes
Autoridades hablan claro El vocero y director de la Policía Municipal conversó con las cámaras de Maikol TV Show y aclaró que la acción no es ningún abuso contra nadie, sino una respuesta contundente para llevarle tranquilidad a las familias de San Juan que ya estaban huérfanas de seguridad en esa zona.
La realidad que se vivía debajo de la estructura era alarmante:
Escondite nocturno: El oficial a cargo explicó que el espacio servía como una «cuna de delincuentes» que salían a hacer de las suyas de noche y usaban el puente para esconderse y dormir de día.
Foco de vicios: El lugar se había convertido en el punto de encuentro ideal para personas de la zona que bajaban allí a consumir sustancias controladas (drogas) a plena luz del día.
Tremendo arsenal: En el registro se ocuparon varios machetes afilados y colines de gran tamaño, herramientas con las que presuntamente mantenían en zozobra a los transeúntes.
La gente a veces dice que nosotros abusamos, que la policía abusa… pero miren todas estas armas. Los ciudadanos ya no podían cruzar por este puente después de las 7:00 de la noche porque los asaltaban», afirmó el director del operativo mientras mostraba los machetes incautados.
El área quedó limpia y el caso pasa a la Policía Nacional Para garantizar que el desalojo fuera definitivo, miembros del cuerpo de bomberos y obreros del ayuntamiento metieron mano pesada con mandarrias, derribando por completo los soportes de madera y las divisiones que daban forma al búnker improvisado.
Finalmente, la comandancia municipal informó que todo el material decomisado y las evidencias del caso serán entregados formalmente a la Policía Nacional. Esto se hace con el fin de coordinar un patrullaje constante en los alrededores de la Mesopotamia y evitar que desaprensivos vuelvan a montar «un hotel o una suite» en un espacio que le pertenece a toda la comunidad.

